|
Decía el gran Sófocles que
la obra más humana era aquella que era útil al prójimo, que era capaz en
definitiva de ayudar a tus semejantes a vivir mejor. Hoy África y
concretamente los países de Malí y Níger se enfrentan a una de las
peores hambrunas de los últimos treinta años.
Cada día que pasa la vida de centenares de personas se apaga y los
cementerios improvisados en la basta y árida tierra se convierten en
fantasmagóricas imágenes de la desolación humana, de la desesperanza y
de la miseria.
Por ello, hoy de nuevo debemos de lanzar un grito al cielo y pedir ayuda
para esos países, cada uno desde nuestro ámbito de responsabilidad
social, política, sindical, empresarial debemos de alzar la voz y tender
la mano para que esta hambruna que asola África no se cobre la vida de
más de 250 mil personas que a día de hoy corren el riesgo de perecer por
no poder tener un trozo de pan y un vaso de agua.
Hoy en la sociedad del siglo XXI donde las preocupaciones, legitimas por
otro parte, que a todos nos asaltan son: La vivienda, el coche, el
empleo de calidad, las vacaciones y la educación de nuestros hijos
debemos de mirar al resto del mundo y tender la mano para que un trozo
de pan y un vaso de agua salven la vida de miles de personas.
Para ello desde aquí, desde este rincón del lector que este periódico me
brinda como lugar de expresión os solicito vuestra colaboración, vuestra
ayuda, vuestra solidaridad para que entre todos podamos salvar a esas
miles de personas que hoy ven a lo lejos la luz de su salvación, a esas
miles de personas que no tienen nada, apátridas del bienestar que se
mueren lentamente por no poder llenar una mano con comida y una mirada
de esperanza.
Para poder ayudar sólo tenéis que poneros en contacto con cualquier ONG
de nuestro país y poneros a disposición de las mismas para buscarles
donaciones.
|