Artículo de Opinión

 

Por Josu Gómez Barrutia

 

 

Los nuevos retos de Andalucía

Sin lugar a dudas Andalucía ha sufrido un gran cambio social y económico en los últimos quince años, años que han coincidido con la llegada al poder del PSOE en Madrid y Andalucía. De esta forma desde el advenimiento de la democracia se han llevado acabo grandes inversiones destinadas a sacar de la oscuridad a una tierra como la andaluza que durante años atrás fue vista por la oligarquía gobernante como tierra de braceros cuya única función era ser despensa de España.

En este cambio social y económico tuvo mucho que ver el PSOE y la ciudadanía andaluza que hastiada de ser la cenicienta estatal decidió asumir el desafío de cambiar Andalucía . Fruto de este deseo de cambio vieron la luz diferentes leyes de gran calado social, educativo y económico que hicieron posible que Andalucía fuera transformándose en la tierra que es hoy.

Pero en un mundo globalizado en donde la competitividad y los retos cada vez son más importantes Andalucía no puede morir de autocomplacencia.

No cabe la menor duda que los pasos dados hasta el momento han sido los acertados y adecuados, gracias a los mismos se han logrado conquistas tan importantes como la construcción del sistema de bienestar que ha hecho posible que los andaluces y andaluzas hayan conquistado nuevos derechos. Pero este no es el fin de la historia, la historia continua y es el momento de impulsar ahora nuevas políticas económicas y sociales que hagan posible que los andaluces puedan asumir el futuro con garantías.

Así si bien las cifras macroeconómicas arrojan que en Andalucía existe un crecimiento económico una décima superior al de la media nacional, lo cierto y verdad es que a tenor del informe economía Andalucía 2005 de la consejería de Economía y Hacienda de las 464.179 empresas no agrarias existentes en Andalucía el 51% están formadas por una persona no teniendo personal asalariado su cargo, un 42% no tiene en plantilla a más de 10 trabajadores asalariados y tan sólo un 0,6% tiene entre 50 y 299 trabajadores asalariados a su cargo.

De esta forma en Andalucía el 60% de las empresas están constituidas por persona física, estos datos ponen de manifiesto que la economía andaluza se basa es un tejido empresarial formado por PYMES , lo que podría suponer en un momento dado una debilidad en las estructuras económicas empresariales de nuestra región.

A lo anteriormente señalado debemos añadir que los sectores que más han ayudado al crecimiento económico de nuestra región son el inmobiliario con un crecimiento del 24,2% y el de la construcción con un crecimiento del 9,5%, ambos en lenta desaceleración económica.

En este sentido los datos arrojados por el informe económico de Andalucía 2005 de la Consejería de Economía y Hacienda arrojan datos clarificadores : el 40% de las sociedades mercantiles constituidas en Andalucía durante el año 2005 están destinadas a la construcción, frente a estos datos aparece el exiguo 7% de creación de empresas destinadas a sectores industriales o de i + d.

Otro de los asuntos en los que necesariamente tenemos que detenernos es el de la integración de la mujer en el mercado laboral andaluz, así si bien en la actualidad cada vez son más las mujeres que trabajan fuera de sus hogares tan sólo el 19% de las empresas fundadas en Andalucía durante el año 2005 fueron constituidas por mujeres.

En el ámbito educativo Andalucía ha avanzado mucho en los últimos años de mano de los gobierno socialistas que han hecho posible que los andaluces hayan podido acceder a una educación de calidad, no obstante las cifras de inversión en educación en Andalucía nos sitúan como la tercera región que menos invierte en educación, en este sentido en Madrid 7 de cada 10 niños habla un idioma , en Andalucía 3 de cada 10.

En este marco el aumento de la productividad se presenta como el desafío más importante que Andalucía debe asumir, para ello deberemos de llevar a cabo medidas concretas tales como : Mayor impulso a los emprendedores, apoyo a la inserción de las mujeres en el mundo laboral ,mayores inversiones en materia educativa que hagan posible capacitar mejor a las nuevas generaciones de jóvenes para que puedan competir en un mercado mundial cada vez más competitivo, políticas destinadas a conciliar la vida familiar y laboral, etc.

Andalucía es una región prospera, una tierra que en las últimas décadas a logrado dar saltos cualitativos y cualitativos que han logrado transformarla y situarla en la posición de salida para afrontar los nuevos retos del siglo XXI con garantías.