En este cambio
social y económico tuvo mucho que ver el PSOE y la ciudadanía
andaluza que hastiada de ser la cenicienta estatal decidió asumir el
desafío de cambiar Andalucía . Fruto de este deseo de cambio vieron
la luz diferentes leyes de gran calado social, educativo y económico
que hicieron posible que Andalucía fuera transformándose en la
tierra que es hoy.
Pero en un
mundo globalizado en donde la competitividad y los retos cada vez
son más importantes Andalucía no puede morir de autocomplacencia.
No cabe la
menor duda que los pasos dados hasta el momento han sido los
acertados y adecuados, gracias a los mismos se han logrado
conquistas tan importantes como la construcción del sistema de
bienestar que ha hecho posible que los andaluces y andaluzas hayan
conquistado nuevos derechos. Pero este no es el fin de la historia,
la historia continua y es el momento de impulsar ahora nuevas
políticas económicas y sociales que hagan posible que los andaluces
puedan asumir el futuro con garantías.
Así si bien
las cifras macroeconómicas arrojan que en Andalucía existe un
crecimiento económico una décima superior al de la media nacional,
lo cierto y verdad es que a tenor del informe economía Andalucía
2005 de la consejería de Economía y Hacienda de las 464.179 empresas
no agrarias existentes en Andalucía el 51% están formadas por una
persona no teniendo personal asalariado su cargo, un 42% no tiene en
plantilla a más de 10 trabajadores asalariados y tan sólo un 0,6%
tiene entre 50 y 299 trabajadores asalariados a su cargo.
De esta forma
en Andalucía el 60% de las empresas están constituidas por persona
física, estos datos ponen de manifiesto que la economía andaluza se
basa es un tejido empresarial formado por PYMES , lo que podría
suponer en un momento dado una debilidad en las estructuras
económicas empresariales de nuestra región.
A lo
anteriormente señalado debemos añadir que los sectores que más han
ayudado al crecimiento económico de nuestra región son el
inmobiliario con un crecimiento del 24,2% y el de la construcción
con un crecimiento del 9,5%, ambos en lenta desaceleración
económica.
En este
sentido los datos arrojados por el informe económico de Andalucía
2005 de la Consejería de Economía y Hacienda arrojan datos
clarificadores : el 40% de las sociedades mercantiles constituidas
en Andalucía durante el año 2005 están destinadas a la construcción,
frente a estos datos aparece el exiguo 7% de creación de empresas
destinadas a sectores industriales o de i + d.
Otro de los
asuntos en los que necesariamente tenemos que detenernos es el de la
integración de la mujer en el mercado laboral andaluz, así si bien
en la actualidad cada vez son más las mujeres que trabajan fuera de
sus hogares tan sólo el 19% de las empresas fundadas en Andalucía
durante el año 2005 fueron constituidas por mujeres.
En el ámbito
educativo Andalucía ha avanzado mucho en los últimos años de mano de
los gobierno socialistas que han hecho posible que los andaluces
hayan podido acceder a una educación de calidad, no obstante las
cifras de inversión en educación en Andalucía nos sitúan como la
tercera región que menos invierte en educación, en este sentido en
Madrid 7 de cada 10 niños habla un idioma , en Andalucía 3 de cada
10.
En este marco
el aumento de la productividad se presenta como el desafío más
importante que Andalucía debe asumir, para ello deberemos de llevar
a cabo medidas concretas tales como : Mayor impulso a los
emprendedores, apoyo a la inserción de las mujeres en el mundo
laboral ,mayores inversiones en materia educativa que hagan posible
capacitar mejor a las nuevas generaciones de jóvenes para que puedan
competir en un mercado mundial cada vez más competitivo, políticas
destinadas a conciliar la vida familiar y laboral, etc.
Andalucía es
una región prospera, una tierra que en las últimas décadas a logrado
dar saltos cualitativos y cualitativos que han logrado transformarla
y situarla en la posición de salida para afrontar los nuevos retos
del siglo XXI con garantías.