Artículo de Opinión

 

La  Segunda Modernización de España: El Socialismo de Zapatero

 

Por Josu Gómez Barrutia    

Sin lugar a dudas el 25 de Junio del año 2000 será una fecha recordada en la historia del socialismo español, en aquella fecha en León un joven diputado de nombre José Luís Rodríguez Zapatero presentaba su proyecto para liderar el PSOE bajo el nombre de Nueva Vía.

El proyecto de este socialista leones que había crecido políticamente escuchando a líderes de la talla de Felipe González o Alfonso Guerra  en aquellos primeros años de la Democracia  giraba en torno a varios principios rectores tales como: La construcción de sociedad igualitaria, el impulso a la educación, El fomento de la cultura como motor de desarrollo, el potenciamiento de la democracia y  en definitiva la idea de hacer de España un país admirado por el resto por su trabajo en favor de los más necesitados.

Frente a él, un PSOE desgastado y fracturado tras la derrota sufrida por el delfín Joaquín Almunia y unos candidatos con peso específico en el seno de la estructura socialista que partían en una posición más ventajosa : José Bono, Rosa Díez y Matilde Fernández.

Pero una vez más en aquella noche del 23 de Julio del año 2000 Zapatero volvió a contradecir las palabras del poeta Machado cuando decía en sus versos que quien triunfaba en política es quien ponía la vela donde soplaba en viento.

Zapatero, el candidato inexperto y débil, el “Bambi de Hierro” demostró en su discurso la personalidad de un líder, logrando la victoria por 9 votos frente al candidato oficial José Bono.

En ese momento comenzaba en el seno del PSOE  el nuevo socialismo de Zapatero, una nueva forma de hacer política basada en el respeto a los valores democráticos, la coherencia, la rectitud y la humildad. Valores que si bien no fueron vistos como arma de oposición política  en un primer momento por los barones del PSOE, ni por gran parte de la militancia socialista ávida de una oposición bronca contra un PP, fueron calando en el seno del socialismo español.

Así frente a la presión interna que le exigía “darles más caña”, Zapatero fue una vez más coherente con los valores republicanos y laicistas que habían impregnado su infancia y juventud. Con una política de oposición tranquila pero decidida en lograr el vuelco político en las urnas, Zapatero centro su política en hacer ver a la ciudadanía que existía otra forma de hacer política diferente a la de la crispación o el insulto fácil.

De esta forma en la noche del14 de Marzo, tres días después del cruel atentado del 11-M José Luís Rodríguez Zapatero se proclamaba vencedor de las  elecciones generales, esa noche el candidato socialista celebró su victoria con una frase “No nos Falles” que a modo de banda sonora fue lanzada por un joven. En ella se resumía la voluntad de las miles de personas que atraídas por su nuevo socialismo y sus nuevas formas de entender la política habían confiado en el candidato socialista.

Una vez en  Moncloa, José Luis Rodríguez Zapatero hizo de esa frase su día a día en su trabajo como Presidente del Gobierno. Así poco a poco se fueron construyendo los pilares de la segunda modernización de España que el socialista leones quería llevar a cabo y que en su mente tenía diseñada , una segunda revolución en derechos que hiciera posible que la ciudadanía empezase a disfrutar de un rosario de nuevos derechos que contribuyesen a mejorar su bienestar. 

Una tras otra las promesas que el candidato socialista hizo aquel 25 de Junio en León, se fueron fraguando en Leyes de tanto calado como : La Ley de Igualdad, La Ley de Dependencia , La Ley Contra la Violencia de Género o la Legalización de matrimonios entre personas del mismo sexo entre otras muchas. Pero no sólo quedo aquí la primera legislatura del leones, de la mano de su gobierno se lograron hitos de tanta importancia como multiplicar por tres la productividad de nuestro país, la reducción de la deuda pública 12 puntos, el aumento las pensiones mínimas un 30%  y se la creación de 3.000.000 millones de empleos.

Antonio Machado decía de Pablo Iglesias  que tenía el inconfundible timbre de la verdad humana, y es que observando la coherencia de Zapatero en su forma de hacer política parecería que hubiese heredado los mejores valores del socialismo de Pablo Iglesias, Julián Besteiro o Fernando Giner de los Ríos.

Ahora tras la segunda victoria socialista, Zapatero tiene ante sí los retos de consolidar la segunda modernización de España iniciada en el 2004, ahora toca como dijo el propio líder socialista gobernar mejor y con mayor humildad si cabe – algo complicado tras ver las muestras constantes de esa moral ilustrada y laicista  demostrada por ZP- , ahora toca que se sigua avanzando y trabajando en campos en donde es necesario impulsar medidas urgentes.

Debe ser esta la legislatura de apoyo a la conciliación de la vida familiar y laboral, de la reforma de la educación tan necesaria para ser cada día más competitivos ya que como bien apuntan algunos economistas de prestigio la competitividad y la productividad de un país se medirá en el futuro en gran parte según la formación y la capacitación de sus ciudadanos.

De igual forma esta segunda modernización tendrá por fuerza que  potenciar medidas tendentes a mejorar los salarios frente a una subida de precios como consecuencia de las fluctuaciones económicas mundiales.

Una vez más José Luís Rodríguez Zapatero tiene ante sí la oportunidad de seguir demostrando que la moral y la política son compañeras de viaje que nunca deberían haber tomado caminos diferentes y si cabe de paso hacer palidecer la idea que sobre el arte de la política tenía el filósofo renacentista Francis Bacon.

Por Josu Gómez Barrutia.

Diplomado en Alta Dirección de Instituciones Sociales por el Instituto Internacional San Telmo,

Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Tocina