Artículo de Opinión

Por Josu Gómez Barrutia

La Sociendad de Bienestar
  
 

La sociedad esta cambiando, los cambios en los sistemas económicos y de producción están afectando de manera inexorable al día a día de la ciudadanía, que ve de esta forma como cada vez es más difícil “llegar a fin de mes”.

Una sociedad la nuestra en donde las economías domesticas pierden capacidad adquisitiva y entran sin remedio en el juego del endeudamiento y de los empréstitos como única forma de poder mantener un nivel de vida digno y en consonancia con la sociedad de bienestar creada en la época de los 80 y 90 en nuestro país.

Sociedad de bienestar que en múltiples ocasiones uno se pregunta si en verdad existe o es una imagen que poco a poco se difumina en el seno de una sociedad como la actual en donde aparecen las realidades crudas de una sociedad capitalista muy al estilo yanki, donde las diferencias de clases son mayores y en donde la clase media se diluye lentamente en el seno de una estructura socioeconómica que se distingue por los sueldos bajos y los precios altos, donde los jóvenes deben  endeudarse  40 años para  tener acceso a una vivienda digna en propiedad.

Una sociedad en definitiva en donde el endeudamiento de las clases medias y obreras se ha convertido en el compañero habitual del día a día.

E. Andersen define el estado del bienestar como el "modelo de estado que interviene en la vida económica y social para alcanzar cotas de política social y calidad de vida”. Su intervención nos dice Andersen se sustenta en los principios de justicia e igualdad social y pluralismo político como inspiradores de todas las actuaciones.

Hoy, esa sociedad de bienestar que en la década de los ochenta se empezó a forjar en nuestro país corre un serio peligro de desaparecer por las medidas neo-conservadoras que desde los gobiernos del PP se han llevado a cabo en los últimos años en nuestro país y que han contribuido decisivamente a la pérdida de poder adquisitivo de la mayoría de ciudadanos y ciudadanas.

El estancamiento de los sueldos y el encarecimiento de la vida ha conllevado a un alto nivel de endeudamiento de la ciudadanía que ve como la añorada “sociedad de bienestar” se va esfumando poco a poco.

Medidas que han contribuido por otro lado a que la especulación urbanística y el negocio del “ladrillazo” haya endeudado el 70% del sueldo de los jóvenes de nuestro país, que en el mejor de los casos acabaran de pagar sus hipotecas con 65 años.

El gobierno actual de Jose Luis Rodríguez Zapatero tiene ante sí grandes retos que sólo desde un gobierno de corte progresista se podrían plantear.

El aumento de los sueldos como elemento imprescindible para el aumento de la calidad de vida y por ende del mantenimiento de la sociedad de bienestar y el control de los precios de la vivienda serán las piedras de toque en donde el gobierno de la nación deberá fijar sus medidas para salvaguardar la sociedad de bienestar de nuestro país.

No obstante, las consecuencias al alto nivel de endeudamiento de los jóvenes españoles tendrán múltiples  consecuencias sumamente importantes para la configuración de la España del Siglo XXI. Entre ellas la bajada general de la natalidad, hecho este que hará cada vez más necesario el fenómeno de la inmigración como elemento sustentador de las estructuras sociales estatales.