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Este Concejo tuvo
la primacía en todo el territorio hasta la última década del siglo XIII,
momento en que el primitivo alfoz se mutila o se cernía sobre él la
amenaza de que una parte, la oriental, pasase a una jurisdicción
distinta a la Orden, como fue el caso de
Peñaflor,
Almenara y Malapiel,
manteniendo Lora su liderazgo
después de esta segregación en los restantes lugares del señorío hasta
la separación de hecho del miembro de
Alcolea en el
último tercio del siglo XV y de derecho en 1504. El Cabildo se reunía en
el cementerio de la iglesia de Santa María de la Asunción a la salida de
misa mayor o llamados sus miembros a campana tañida,
o bajo el portal del hospital de Santa María, Hasta 1514 no hemos
documentado la Casa Cabildo o Casas Capitulares de la villa de Lora. El
Concejo usó una bandera de tafetán, de color carmesí, en la que
aparecía como emblema en el centro, en tafetán blanco, una cruz latina,
simple y llana, tomada del estandarte de la Orden, o bien una cruz
octogonal, que es la que ha venido usándose, de ocho ángulos y ocho
puntas, propia del hábito negro de los caballeros
sanjuanistas.
Sus ocho puntas simbolizan al mismo tiempo las ocho Bienaventuranzas y
las ocho Lenguas o naciones de la Orden
Jerosomilitana:
Provenza,
Auvernia,
Francia, Italia, Aragón-Cataluña-Navarra, Inglaterra, Alemania, y
Castilla-León-Portugal.
Sus cuatro brazos representan las cuatro virtudes cardinales: Fortaleza,
Justicia, Templanza y Perseverancia. Por último, su color blanco
recordaba al caballero la pureza, ya que los sanjuanistas estaban
obligados a cumplir los votos solemnes de pobreza, castidad y
obediencia. |